Los Vedas proclaman no una horrible combinación de leyes que no perdonan, no una prisión de causa y efecto sin fin, sino que a la cabeza de esas leyes, en y a través de cada partícula de materia y energía se halla Uno "por cuyo comando el viento sopla, el fuego quema, las nubes precipitan agua y la muerte acecha sobre la tierra".
Obras Completas (CW I. 11)